Según la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES):
La adopción de criterios de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) en la gestión empresarial entraña:
I. la formalización de políticas y sistemas de gestión en los ámbitos económico, social y medioambiental,
II. la transparencia informativa respecto de los resultados alcanzados en tales ámbitos
III. y el escrutinio externo de los mismos.
En este sentido se dice que las organizaciones ejercen su responsabilidad social cuando prestan atención a las expectativas que sobre su comportamiento tienen los diferentes grupos de interés (stakeholders: empleados, socios, clientes, comunidades locales, medioambiente, accionistas, proveedores, …), con el propósito último de contribuir a un desarrollo, social y ambientalmente sostenible y económicamente viable.