"Las empresas textiles abusan de la desigualdad de la mujer"
HUESCA.(28/04/2011)- Ricardo Álvarez, director de la Cátedra de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Zaragoza, presentó recientemente en la Librería Santos Ochoa de Huesca los dos libros que abren la serie titulada "Cuadernos de Trabajo", El mundo en ruta de colisión, del "premio nobel alternativo" de Economía Manfred Max-Neef, y Perspectiva de género y enfoque de responsabilidad social en sector textil: aportaciones a la cooperación al desarrollo, de la antropóloga oscense Ana Carmen Laliena, que también asistió al acto.
Según Ricardo Álvarez, esta serie pretende dar a conocer las líneas de investigación de la Cátedra, que se creó hace tres años gracias al impulso de la Federación Aragonesa de Solidaridad con el apoyo del Gobierno de Aragón y la Universidad de Zaragoza, con el objetivo de reflexionar sobre la cooperación al desarrollo.
MUJERES Y SECTOR TEXTIL
El libro de Ana Carmen Laliena analiza la situación de las mujeres en los talleres y maquilas textiles de los países en desarrollo, y en concreto se centra en la actuación de las firma españolas Inditex, Mango, Cortefiel y Adolfo Domínguez en Centroamérica. Según apunta el estudio, la producción de textil mueve gran cantidad de activos económicos, y España es uno de los países que lidera ese ranking. Además, muchas de las empresas tienen externalizada su producción.
En este contexto, Laliena afirmó que "las personas que fabrican ropa pertenecen a países en desarrollo y tienen rostro femenino", situación que comprobó en visitas a talleres de la República Dominicana y que confirmó al conocer la Campaña Ropa Limpia, entidad que se dedica a investigar y denunciar el comportamiento de las empresas textiles.
Para elaborar su investigación, Ana Carmen Laliena partió del concepto de Responsabilidad Social Corporativa como herramienta que puede contribuir a la erradicación de las desigualdades de género en países productores de ropa. Sin embargo, según confirmó la autora, estos comportamientos empresariales más responsables con el entorno social que sí se cumplen en Occidente, se diluyen en el caso de las fábricas emplazadas en países empobrecidos. Laliena aseguró que es aquí donde se producen las mayores situaciones de vulneración de derechos sociales y laborales, que en muchos los casos sufren las mujeres, gran mano de obra invisible de las industrias y talleres proveedores de ropa.
"Partiendo de la base de que la cultura en estos países es altamente machista, cuando las empresas textiles españolas deslocalizan su producción, no hacen más que aprovechar las desigualdades de género que ya existen para sacar mayor rendimiento a su negocio", subrayó Laliena. Como ejemplos, la antropóloga señaló que si las mujeres están en periodo fértil es muy complicado que las contraten o si están embarazadas directamente las despiden, y denuncia que las condiciones de trabajo son muy duras, de forma que ni siquiera pueden ir al servicio.
De este análisis se desprende que "la perspectiva de género es el concepto pendiente" de las firmas textiles, que "deben responsabilizarse de sus actuaciones y apostar por controlar con más fuerza su cadena de suministro". "Responsabilidad Social Corporativa y género forman un tándem perfecto para avanzar en los derechos sociales y laborales de las mujeres, pero, en la práctica, las empresas tienen todavía un largo camino que recorrer".
Por último, Ana Carmen Laliena apeló también al compromiso individual, pues el cambio de modelo pasa por ser corresponsables de nuestro consumo. La vulneración de los derechos sociales y laborales de las mujeres está detrás de muchas de las prendas de vestir de nuestro entorno más inmediato, por eso la autora propuso fijarnos más en las etiquetas y seguir los consejos de la Campaña Ropa Limpia, que en el caso de España está coordinada por la ONG Setem.